Lesión sospechosa de cáncer
Cuando una lesión tiene características compatibles con melanoma, carcinoma basocelular, carcinoma espinocelular u otro tumor cutáneo.
La biopsia de piel es un procedimiento en el que se obtiene una muestra de tejido para estudiarla al microscopio. Se utiliza cuando el examen clínico y, en algunos casos, la dermatoscopía no son suficientes para confirmar el diagnóstico o cuando conocer el tipo exacto de lesión cambia el tratamiento.
Es un procedimiento ambulatorio mediante el cual se extrae una pequeña porción de piel —o en algunos casos una lesión completa— para analizarla bajo el microscopio.
El tejido se envía a histopatología, donde un especialista evalúa la arquitectura de la piel y las células para establecer o confirmar un diagnóstico.
Cuando una lesión tiene características compatibles con melanoma, carcinoma basocelular, carcinoma espinocelular u otro tumor cutáneo.
Cuando varias enfermedades pueden verse de forma similar y el examen clínico no permite diferenciarlas con seguridad.
Puede ayudar a confirmar dermatitis, psoriasis, vasculitis, enfermedades ampollares u otros procesos inflamatorios seleccionados.
En algunos casos se necesita tejido para aclarar una infección, una úlcera o una lesión que no responde al tratamiento esperado.
Utiliza un instrumento circular para obtener un pequeño cilindro de piel que incluye epidermis, dermis y parte del tejido subcutáneo. Suele requerir uno o pocos puntos.
Retira una porción superficial o elevada de la lesión mediante una técnica de corte tangencial. Se utiliza en lesiones seleccionadas cuando la profundidad requerida lo permite.
Se toma solo una parte representativa de una lesión grande o compleja cuando no es conveniente retirarla completamente en ese momento.
Se elimina la lesión completa con un margen pequeño de piel aparentemente normal. Puede ser la técnica preferida para algunas lesiones melanocíticas sospechosas cuando es técnicamente posible.
Se limpia la zona y se confirma el sitio exacto que será muestreado.
Se infiltra anestésico para reducir el dolor durante la toma de la muestra. La aplicación puede producir ardor breve.
Se utiliza punch, shave, bisturí u otra técnica según el tipo de biopsia seleccionada.
Se controla el sangrado. Algunas biopsias requieren suturas y otras cicatrizan sin puntos.
La muestra se fija, procesa y examina al microscopio. El informe histopatológico describe los hallazgos y establece un diagnóstico cuando es posible.
En tumores cutáneos, el informe puede aportar información sobre tipo de cáncer, profundidad, márgenes y otras características que ayudan a definir el siguiente paso.
En enfermedades inflamatorias, la interpretación suele combinar el patrón microscópico con la historia clínica y la localización de la muestra.
El resultado se interpreta junto con lo observado en consulta. Dependiendo del diagnóstico, puede no necesitarse ningún otro tratamiento o puede ser necesario completar la extirpación, iniciar tratamiento médico o establecer seguimiento.
Si el informe y la impresión clínica no coinciden, en ocasiones se necesita revisar la muestra, realizar estudios adicionales o repetir la biopsia.
Suele ser leve y controlable, aunque el riesgo puede aumentar con algunos medicamentos o trastornos de coagulación.
Es poco frecuente cuando se realizan cuidados adecuados, pero puede presentarse.
Toda biopsia puede dejar una cicatriz. Su apariencia depende de técnica, localización, tamaño de la muestra y forma de cicatrizar.
Puede quedar una zona temporal o permanentemente más clara u oscura, especialmente en algunos tipos de piel.
Puede existir molestia durante algunos días después del procedimiento.
Si el diagnóstico requiere márgenes adicionales o una extirpación completa, puede ser necesaria otra cirugía.
No. Se realizan biopsias para diagnosticar muchas enfermedades benignas, inflamatorias e infecciosas, además de cáncer de piel.
La inyección de anestesia local puede arder unos segundos. Después, la zona suele quedar insensible durante la toma de la muestra.
No. Las biopsias punch, incisionales y excisionales con frecuencia necesitan suturas; muchas biopsias shave no las requieren.
Depende del tamaño, localización, profundidad y técnica. La superficie suele cerrar antes de que la cicatriz termine de madurar.
En general sí, siguiendo las instrucciones de cuidado de la herida y evitando fricción o inmersión prolongada hasta que sea adecuado.
No deben suspenderse por cuenta propia. Informa al dermatólogo de todos los medicamentos antes del procedimiento para valorar el riesgo individual.
Se revisan el tipo de tumor, profundidad, márgenes y otros factores para decidir si necesita ampliar la cirugía, otro tratamiento o seguimiento.
Puede ser necesario si la muestra inicial no fue representativa, el diagnóstico no es concluyente o se requiere más tejido para completar el estudio.
Dermatóloga y cirujana dermatóloga de IDDA. La técnica de biopsia se selecciona según la lesión, el diagnóstico que se necesita responder, la profundidad requerida y la localización anatómica.
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La valoración dermatológica permite decidir si una biopsia es necesaria y cuál técnica ofrece la mejor muestra con el menor procedimiento posible.