Extirpación de lesiones cutáneas
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La cirugía dermatológica comprende procedimientos realizados sobre la piel y tejidos superficiales para diagnosticar, tratar o reconstruir lesiones. La técnica se selecciona de acuerdo con el diagnóstico, tamaño, profundidad, localización y objetivo clínico.
Es el área de la dermatología dedicada a procedimientos quirúrgicos de la piel, uñas y tejidos superficiales. Puede tener un objetivo diagnóstico, como una biopsia; terapéutico, como retirar una lesión; o reconstructivo, cuando es necesario reparar el defecto resultante de una cirugía.
Muchos procedimientos pueden realizarse de forma ambulatoria con anestesia local. La complejidad depende del tipo de lesión, su tamaño, profundidad y localización.
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Corrección de cicatrices, cicatrices de acné, queloides seleccionados, reparación de lóbulos y otros procedimientos dermatológicos menores con objetivo estético.
Cierre directo, colgajos, injertos u otras técnicas según el defecto y la zona anatómica.
Obtención de tejido para estudio histopatológico cuando es necesario confirmar un diagnóstico.
Este bloque reúne la evaluación y extirpación de lunares o nevos, quistes cutáneos, lipomas, fibromas y otras lesiones benignas, lesiones precancerosas y cáncer de piel cuando la cirugía está indicada.
La técnica se selecciona según el diagnóstico, tamaño, profundidad, localización, necesidad de histopatología y resultado esperado de la cicatriz.
Incluye revisión de cicatrices, técnicas quirúrgicas focales para determinadas cicatrices de acné, manejo combinado de queloides seleccionados y reparación de lóbulos rasgados o dilatados.
El objetivo no es eliminar toda marca, sino mejorar forma, tensión, contorno o función cuando una técnica quirúrgica ofrece una ventaja real.
Después de retirar una lesión, algunos defectos pueden cerrarse de forma directa; otros requieren una planificación reconstructiva más cuidadosa para preservar función, contorno y anatomía.
Según el caso pueden utilizarse cierre directo, cicatrización por segunda intención, colgajos locales o injertos. La elección depende del tamaño, profundidad y localización del defecto.
La biopsia permite obtener tejido para confirmar un diagnóstico antes de decidir el tratamiento definitivo. La técnica puede ser punch, shave, incisional o excisional según la lesión y la información que se necesita obtener.
En lesiones sospechosas de cáncer de piel, seleccionar correctamente la técnica de biopsia puede ser decisivo para la planificación posterior.
Se confirma qué se está tratando y si la lesión requiere dermatoscopía, biopsia o estudio adicional.
Se revisan anticoagulantes, antiagregantes, suplementos y otros medicamentos. No deben suspenderse por cuenta propia.
Se consideran alergias, trastornos de coagulación, cicatrización anormal, marcapasos y enfermedades relevantes.
Se explica la técnica propuesta, anestesia, posible cicatriz, cuidados y necesidad de estudio histopatológico.
El área se prepara con medidas de antisepsia y, en muchos procedimientos, se utiliza anestesia local. Se retira o trata la lesión utilizando la técnica previamente planificada.
Cuando se obtiene tejido diagnóstico o se extirpa una lesión sospechosa, la muestra puede enviarse a histopatología. El cierre puede realizarse con suturas u otras técnicas según el defecto.
No. Muchos procedimientos se realizan de forma ambulatoria con anestesia local. La necesidad de otro tipo de anestesia depende del procedimiento y del paciente.
La indicación depende del tipo de lesión y del procedimiento. Las lesiones con duda diagnóstica o sospecha tumoral suelen requerir estudio histopatológico.
Toda incisión o extirpación puede dejar cicatriz. La técnica busca obtener el resultado médico necesario y, al mismo tiempo, optimizar el cierre y la cicatrización.
No deben suspenderse por cuenta propia. El dermatólogo debe conocer todos los medicamentos para valorar riesgo de sangrado y coordinar cualquier ajuste necesario.
Depende de la localización, tensión de la herida y tipo de sutura. El tiempo se indica de forma individual.
Puede recurrir, especialmente si parte de la pared del quiste permanece o si se opera durante inflamación intensa. El riesgo depende del caso.
Sí, algunas cicatrices pueden beneficiarse de revisión quirúrgica o técnicas reconstructivas, pero el objetivo es mejorarlas, no eliminarlas por completo.
Ante sangrado que no cede con presión, dolor creciente, fiebre, pus, apertura de la herida o enrojecimiento que se extiende.
Dermatóloga y cirujana dermatóloga de IDDA. La selección del procedimiento depende del diagnóstico, localización, profundidad, objetivo quirúrgico y necesidades reconstructivas de cada caso.
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