Recién nacidos y lactantes
Dermatitis del pañal, dermatitis seborreica, marcas de nacimiento, eccema, miliaria y otras erupciones propias de los primeros meses.
La piel infantil cambia desde el nacimiento hasta la adolescencia y algunas enfermedades se comportan de forma diferente que en los adultos. En IDDA evaluamos problemas frecuentes como dermatitis atópica, infecciones de la piel, molusco contagioso, verrugas, manchas, vitíligo y acné juvenil.
La dermatología pediátrica se enfoca en enfermedades de la piel, cabello y uñas que aparecen desde el periodo neonatal hasta la adolescencia. Muchas son benignas y transitorias; otras requieren seguimiento porque producen picor, dolor, infección, cicatrices o afectan la calidad de vida.
La evaluación también considera la edad, peso, antecedentes de alergias, medicamentos, exposición escolar, deportes, clima y productos que se utilizan sobre la piel.
Dermatitis del pañal, dermatitis seborreica, marcas de nacimiento, eccema, miliaria y otras erupciones propias de los primeros meses.
Dermatitis atópica, molusco contagioso, impétigo, verrugas, picaduras, infecciones por hongos y reacciones a productos o medicamentos.
Verrugas, molusco, dermatitis, infecciones, alteraciones de pigmentación, problemas del cuero cabelludo y lesiones asociadas a deportes.
Acné, exceso de grasa, sudoración, dermatitis seborreica, estrías, caída del cabello y problemas inflamatorios que pueden afectar autoestima y vida social.
La siguiente lista no es exhaustiva. Algunas enfermedades tienen páginas específicas dentro de IDDA para ampliar la información.
Piel seca, inflamada y con picor recurrente. En niños, el control de la barrera cutánea y la prevención de infecciones son especialmente importantes.
Infección viral frecuente en niños que produce pequeñas pápulas redondeadas, a menudo con una depresión central. Puede propagarse por contacto directo.
Lesiones causadas por virus del papiloma humano. Pueden aparecer en manos, pies, rodillas y otras áreas expuestas a pequeños traumatismos.
Infección bacteriana superficial y contagiosa que puede producir ampollas, erosiones y costras amarillentas. Requiere diagnóstico y tratamiento apropiados.
Comedones, granos y lesiones inflamatorias que aparecen con frecuencia alrededor de la pubertad. Tratarlo temprano ayuda a reducir manchas y cicatrices.
Manchas blancas, oscuras o de coloración diferente que requieren diagnóstico para distinguir causas inflamatorias, infecciosas o autoinmunes.
Reacciones irritativas o alérgicas a productos, metales, adhesivos, cosméticos, plantas y otras sustancias que entran en contacto con la piel.
Algunas marcas están presentes al nacer y otras aparecen durante los primeros meses. La evaluación determina cuáles solo requieren observación y cuáles necesitan seguimiento.
La consulta comienza con preguntas sobre cuándo apareció el problema, síntomas, fiebre, picor, contactos escolares, productos utilizados, medicamentos, alergias y antecedentes familiares.
Después se examinan las lesiones y, cuando es necesario, se revisan otras áreas de la piel, cuero cabelludo, uñas o mucosas. La dermatoscopia puede ayudar en lesiones pigmentadas o vasculares y algunas infecciones pueden requerir muestras o cultivos.
El tratamiento se adapta a la edad, peso, diagnóstico, extensión de las lesiones y zona del cuerpo. Algunos medicamentos utilizados en adultos no se emplean de la misma forma en bebés o niños.
Hidratantes, limpiadores suaves y reducción de irritantes son esenciales en dermatitis y piel sensible.
Corticosteroides, antimicrobianos y otros medicamentos tópicos se seleccionan según edad, localización y diagnóstico.
Las infecciones bacterianas, virales o por hongos requieren estrategias diferentes; no todos los brotes necesitan antibióticos.
Algunas verrugas, moluscos, lesiones vasculares o lunares pueden requerir procedimientos, considerando comodidad, edad y beneficio esperado.
Conviene solicitar valoración cuando una erupción es persistente, dolorosa, recurrente o afecta el sueño y las actividades del niño.
El calor, el sudor, la humedad y la exposición solar pueden influir en distintas enfermedades de la piel. En general, una rutina simple es preferible a utilizar muchos productos.
Evita jabones fuertes, fragancias y baños muy calientes o prolongados en niños con piel seca o sensible.
En piel seca o con eccema, aplica hidratante sin fragancia después del baño y cuando la piel lo necesite.
Usa sombra, ropa protectora y protector solar apropiado para la edad cuando corresponda, especialmente en actividades al aire libre.
Toallas, máquinas de afeitar, ropa deportiva y otros objetos pueden facilitar la transmisión de algunas infecciones cutáneas.
Durante la adolescencia aparecen cambios hormonales que pueden modificar la piel y el cabello. El acné, la grasa, la sudoración, las cicatrices y los problemas del cuero cabelludo pueden afectar la autoestima.
El objetivo no es solo “secar los granos”, sino crear un plan sostenible, explicar cómo usar los medicamentos y evitar prácticas que irriten la piel o aumenten el riesgo de cicatrices.
Desde el periodo neonatal. Algunas enfermedades aparecen desde los primeros días de vida y otras comienzan durante la infancia o adolescencia.
La dermatitis atópica es una enfermedad crónica con periodos de brote y mejoría. Muchos niños mejoran con la edad, pero necesitan cuidado constante de la barrera cutánea.
No siempre. Puede desaparecer con el tiempo, aunque en ciertos niños se trata cuando se extiende, irrita el eccema, causa molestias o existe riesgo de transmisión.
Sí. Son causadas por virus y pueden transmitirse por contacto directo o superficies compartidas, especialmente cuando la piel tiene pequeñas heridas.
Con frecuencia requiere tratamiento antibacteriano. La elección depende de la extensión y del tipo de lesión, por lo que debe confirmarse el diagnóstico.
No es recomendable sin indicación médica. La piel infantil absorbe medicamentos de forma diferente y la seguridad depende de la edad, zona y cantidad utilizada.
Cuando es persistente, inflamatorio, molesto o empieza a dejar manchas y cicatrices. El tratamiento temprano puede reducir secuelas.
No. Muchas son benignas, pero la evaluación permite identificar cuáles requieren observación, seguimiento o tratamiento.
Dermatóloga y cirujana dermatóloga de IDDA. Su práctica integra dermatología clínica, dermatología estética y procedimientos dermatológicos.
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Contenido educativo para familias. No sustituye una evaluación médica individual.
Una evaluación dermatológica permite identificar la causa y seleccionar un tratamiento apropiado para su edad y tipo de piel.